Acuerdo con Irán: el petróleo es el gran beneficiado

Acuerdo con Irán: el petróleo es el gran beneficiado

La decisión de Donald Trump de romper el pacto nuclear con Irán se deja notar en los mercados. El crudo es el principal beneficiado, ya que el regreso de las sanciones contra el país islámico golpearía las ventas de petróleo iraní. Menos ventas, menos producción y por ende menos oferta en los mercados. Con una demanda sostenida, los precios irán al alza.

Irán se había convertido en el tercer mayor productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) tras el levantamiento de las sanciones hace unos años. El previsible recorte impulsa el crudo. Así, el barril de Brent, el de referencia en Europa, llegaba a cotizar este miércoles en 77,17 dólares, un 3,1% más que el cierre del martes y en máximos desde finales de 2014.

Vista aérea de una plataforma petrolera en Bahrein. / AFP

Su menor aporte al mercado global –ahora exporta 2,6 millones de barriles al día– puede disparar precios. Los analistas apuntan a una caída de la producción de 200.000 barriles diarios como mínimo, que podrían ser hasta un millón. Llega en un contexto de caída de las reservas de crudo a nivel global.

“Es casi seguro que las exportaciones de Irán a Asia y Europa declinarán este año y el que viene, ya que algunas naciones buscarán alternativas para evitar problemas con Washington cuando arranquen las sanciones”, analizaba Sukrit Vijayakar, director de la consultora de energía Trifecta.

El barril a 90 dólares

Un depósito de crudo en la Cuenca de Permian, cerca de Orla, en Texas. / Bloomberg

“La balanza entre oferta y demanda está equilibrada ahora, pero podría revertir en una escasez de oferta. Los precios del petróleo podrían subir hasta 10 dólares y llegar a los 90 dólares el barril”, planteaba Tomomichi Akuta, economista jefe en Mitsubishi UFJ Research and Consulting.

Algo que finalmente se trasladará al bolsillo del consumidor, impactando en la inflación. Sobre todo en aquellos países con mayor dependencia de la importación, como España, China, India o Turquía.

La situación viene como anillo al dedo para Arabia Saudita, que busca maximizar los precios del crudo de cara a la salida a bolsa de la estatal Aramco, valorada en dos billones de dólares. Además, un barril más caro le permite cuadrar presupuestos y dejar atrás los abultados déficits. Y para completar los beneficios, Irán es uno de sus rivales históricos. En cualquier caso, este miércoles ha manifestado que trabajará con otras naciones para limitar el impacto si hay escasez de crudo.

EE.UU., otro beneficiado

La precaución de Arabia Saudita se explica por el hecho de que también Estados Unidos podría beneficiarse. Los pozos que utilizan técnicas de fracking logran mejores beneficios con una subida de precios, ya que sus márgenes son muy estrechos. Cuanto más suban los precios, más producirán, por lo que habrá más oferta y los precios caerán. Todo un juego de ganancias y pérdidas en la que los movimientos se miden al máximo.

En las bolsas, la reacción es más tímida. El grueso de las plazas cotiza con leves subidas, sin grandes movimientos, después de que el martes Wall Street hiciera lo propio, con una subida del 0,01% del Dow Jones y del 0,02% en el tecnológico Nasdaq.

Un inversor almuerza mientras sigue la cotización de acciones en China. / AP

En el Ibex 35 (indice de la Bolsa de Madrid) las grandes ganadoras eran Técnicas Reunidas, de infraestructura para petróleo y gas, que subía el 1,9%; y la petrolera Repsol, con el 1,7%. En el extranjero, las grandes también subían.

La anglo holandesa Shell ganaba el 2,5%, la italiana Eni el 2,4%, la británica BP el 2,14%, la francesa Total el 1,25% y la portuguesa Galp el 0,8%.

El Clarín 

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