Congreso de EE.UU acelera el debate sobre inmigración

Congreso de EE.UU acelera el debate sobre inmigración

El Congreso estadounidense prioriza hoy el debate de proyectos sobre inmigración, reforzar la seguridad fronteriza y solucionar la situación de los jóvenes beneficiados por el Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).

Los miembros del Capitolio están presionados para resolver antes del 5 de marzo el futuro del mencionado plan, instaurado en 2012 por el presidente Barack Obama y que protege a unos 700 mil indocumentados traídos a este país de forma irregular por sus padres cuando eran niños.

Pero el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, dejó claro que intenta dejar atrás el tema migratorio después de las discusiones que tengan lugar hasta el jueves o viernes, antes del receso de la próxima semana por el Día del Presidente, el tercer lunes de febrero, que este año se celebra el 19 de febrero.

En ese contexto, 16 senadores de ambos partidos avalaron la víspera un texto que protegería de la deportación a casi dos millones de los llamados ‘soñadores’, aunque no permitiría que estos extiendan sus beneficios a sus padres, y asignaría 25 mil millones de dólares a fortalecer los controles en las fronteras.

Sin embargo, no prevé cambios más amplios impulsados por el presidente Donald Trump y los republicanos en la Cámara de Representantes.

En una virtual amenaza de veto a esta propuesta, el jefe de la Casa Blanca expresó su apoyo a una medida contraria auspiciada por el senador republicano Chuck Grassley, presidente del Comité Judicial, con un lenguaje muy cercano a lo que demanda el gobernante.

Trump pidió a todos los integrantes de la Cámara alta apoyar el plan de Grassley y oponerse a cualquier proyecto que obvie los ‘pilares’ que él exige: reducir a toda costa la inmigración ilegal, lanzar una persecución contra los indocumentados y realizar cambios sustanciales al programa de lotería de visas.

El mandatario también pretende eliminar la concesión de visas a extranjeros sobre la base de lazos familiares con residentes aquí, obtener los fondos para construir el muro en la frontera con México y darles oportunidad a casi dos millones de inmigrantes a aspirar a la ciudadanía en un plazo de una década.

Según el diario The Hill, la complejidad de este debate deja muy poco tiempo para que cualquiera de las facciones en disputa busquen los 60 sufragios necesarios para llevar adelante su propuesta de ley.

El liderazgo republicano en el Senado autorizó el lunes el comienzo de las discusiones sobre migración, pero sus integrantes apenas abordaron en los últimos dos días asuntos de procedimientos, hasta ayer que comenzaron a valorar diferentes propuestas y la que finalmente avalen necesitaría 60 votos.

Para ello es esencial el apoyo de los demócratas que poseen 49 curules en la Cámara alta, mientras los republicanos ocupan 51 de los 100 puestos de ese hemiciclo del Capitolio.

Posteriormente la iniciativa debe ir a la Cámara de Representantes, controlada también por el partido rojo, para después someterla a la firma del jefe de la Casa Blanca y convertirla en ley.

Los senadores están divididos acerca de si deben aprobar o no una versión que no alcance el apoyo de la mayoría en la Cámara baja, cuyo presidente, Paul Ryan, ha advertido que solo permitirá la votación en ese hemiciclo de una propuesta que apoye las exigencias de Trump.

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