Corea del Norte critica a China por su apoyo a las sanciones

Corea del Norte repartió este lunes sus críticas hacia la nueva ronda de sanciones que aprobó la ONU este fin de semana entre su destinatario habitual -Estados Unidos- y su principal sustento comercial, China, en un signo del deterioro que sufren las relaciones bilaterales entre dos países que Mao Zedong llegó a decir que estaban tan unidos como los “labios a los dientes”.

El gobierno coreano emitió un comunicado a través de la agencia oficial KCNA en el que se refería a “esos países a los que EEUU dio las gracias como recompensa por participar en la conspiración para inventarse estas odiosas sanciones a través de un acuerdo bajo la mesa” y dijo que ellos tampoco “podrán evadir su responsabilidad por incrementar la tensión en la Península de Corea y poner en peligro la paz y la seguridad de la región”.

Aunque no mencionaba a nación alguna, la alusión tenía un claro destinatario. El fin de semana la Casa Blanca había difundido un comunicado en el que el propio Donald Trump agradecía el apoyo tanto de China como de Rusia en la aprobación de este duro paquete de medidas coercitivas que pretende recortar un tercio de las exportaciones norcoreanas.

Pese a que el jefe del Comando del Pacífico de EEUU, el almirante Harry Harris, expresó durante la jornada sus dudas sobre la determinación de Pekín de apoyar estas nuevas medidas -“Nos mantenemos cautos acerca de la sinceridad (de China) de hacer responsable al régimen”, dijo el militar- y aseguró que el comercio entre ambos países lejos de decrecer en 2016 había aumentado más del 6% por encima de los 6.000 millones de dólares, el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, prometió que su país respetará “al 100%, plenamente y de forma estricta” las limitaciones dictadas por la ONU.

Yi hizo estas declaraciones en el curso de la última jornada de los titulares de exteriores de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean) que se celebró en Manila, una cita a la que también acudió el responsable norcoreano de este departamento, Ri Yong Ho, quien fue el encargado de reforzar el tono de desplante que volvió a adoptar Pyongyang ante las sanciones.

Según Ri Yong Ho, Corea del Norte está preparada para dar una “severa lección” a EEUU con su armamento nuclear si Washington inicia cualquier acometida militar en su contra y anunció que su país ya prepara “fuertes medidas” de respuesta ante la acción de la ONU sin especificarlas.

Expertos como Lim Eul Chul, de la Universidad surcoreana Kyungnam explicaron a la agencia AP que Corea del Norte podría replicar ante esta situación con más lanzamientos de misiles o incluso con un sexto ensayo nuclear.

El representante norcoreano también indicó que Pyongyang no aceptará negociar el desmantelamiento de su arsenal atómico y de misiles “bajo ninguna circunstancia. Tampoco nos desviaremos ni un milímetro de la carretera que nos lleva a reforzar nuestras fuerzas nucleares hasta que no consigamos eliminar las amenazas y política hostil de EEUU”.

“Desde la emergencia de las bombas atómicas en el mundo -que Ri recordó que fueron usadas por EEUU en Japón-, la historia ha probado que pueden evitar una guerra”, añadió en su discurso ante los delegados asistentes al encuentro de Manila.

Ri Yong-Ho ya había rechazado horas antes una aproximación de su contraparte surcoreana, el ministro Kang Kyung-wha, a quien aceptó estrechar la mano pero con quien no consiguió hablar por más de 3 minutos. La agencia Yonhap indicó que Ri no aceptó la posibilidad de iniciar amplias negociaciones entre las dos Corea al considerar que esa propuesta no era “sincera”.

El nuevo líder surcoreano Moon Jae-In quiere mantener una doble política respecto a Pyongyang en la que sin ceder ante la expansión de su programa nuclear y de misiles, también pueda realizar guiños conciliatorios hacia la nación rival en un intento por reactivar la aproximación que se registró en la Península entre 1998 y 2008.

Sin embargo, desde su llegada al poder, los continuos lanzamientos de cohetes norcoreanos y la actitud inflexible de Pyongyang han hecho fracasar todos estos gestos generando incluso una corriente de opinión adversa que exige a Moon que el país se dote de su propias armas nucleares o como dijo este lunes el principal dirigente de la oposición, Hong Joon-Pyo, que Seúl solicite a EEUU que vuelva a desplegar bombas atómicas en su territorio como hizo hasta

“La paz sólo se conseguirá cuando obtengamos un equilibrio de poder, no cuando la estamos mendigando”, señaló Hong.

Washington mantuvo durante décadas un número desconocido de armas nucleares en Corea del Sur pero decidió retirarlas en 1991.

Anticipando la adopción de la resolución 2371, Pyongyang intentó quebrar el cerco diplomático que pretende imponerle EEUU enviado a uno de sus principales dirigentes, el principal responsable de la Asamblea Popular Suprema, Kim Yong-Nam, a la toma de posesión del nuevo presidente iraní, Hassan Rouhani, en un periplo en el que según KCNA recibió el respaldo de dirigentes como Robert Mugabe, de Zimbabue, en su pugna con EEUU.

Kim Yong-Nam se entrevistó el domingo con el propio Rouhani al que solicitó una expansión de las relaciones que mantienen ambas naciones, ambas bajo el objetivo de la presión de Washington.

Por: Vicky C.

 

Agosto 8, 2017

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