Ahora es posible diagnosticar depresión a partir de las fotos de Instagram

Se acaba de publicar un trabajo de investigación en EPJ Data Science, por los académicos Andrew G Reece y Christopher M Danforth, que relaciona la depresión con el contenido publicado en Instagram.

En el mismo se analiza si los patrones de uso de Instagram pueden ser indicativos de depresión, y para ello se han analizado 44.000 fotos de la red social de 166 personas diferentes, prestando atención en el uso del color y filtros usados, componentes de metadatos y detección de rostros.

Aunque algunos estudios independientes muestran que los colores más oscuros representan sentimientos más negativos, eso no significa que publicar fotos de este tipo sea sinónimo de estar deprimido, pero sí es posible encontrar relación entre fotos grises, falta de brillo, saturación y otras variables que pueden aplicarse en cada imagen.

Además del color usado en cada foto, también se midió la vida social de los usuarios, ya que alguien con depresión no suele querer ver a los amigos. Para ello usaron un algoritmo de detección de rostros para verificar cuántas personas hay en cada foto, contando también la cantidad de “me gusta” y los comentarios, para verificar si hay “compromiso de la comunidad”.

La frecuencia de la publicación también importa, ya que los que sufren depresión no documentan cada momento en Instagram.

Juntando todos los datos se llegó a las siguientes conclusiones, según leemos en TNW:

Las fotos enviadas a Instagram por personas deprimidas tienen más probabilidades de ser más azules, grises y oscuras, y recibían menos “me gusta”. Estos usuarios tienen una preferencia excesiva por filtrar todo el color de las fotos publicadas, y muestran rechazo a las fotos con mucho brillo natural. Suelen publicar más fotos con caras, pero publican menos caras por foto, lo que muestra que interactúan en entornos sociales más pequeños.

El modelo que crearon superó a muchos médicos en el diagnóstico de la depresión, ya que la inteligencia artificial consiguió bajar la cantidad de falsos positivos.

Se comprueba así que los cambios en la salud mental pueden ser observados a través de los medios sociales, por lo que parece que sigue naciendo una nueva ciencia.

Agosto 13, 2017

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