Josué Morales: “Desde niño siempre quise estar en radio”

Josué Morales: “Desde niño siempre quise estar en radio”

El comediante, locutor, guionista y actor guatemalteco tiene más de veintidos años de imitaciones y personajes, a los que se escucha de madrugada por la radio. Don Cheyo o el Profe no paran con sus gags humorísticos.

Todos los días, después de las 6:30 de la mañana, en W Radio (107.3) interrumpe la transmisión radio Cucaracha, y su particular locutor Pancho Norteño. Pancho hace sus reflexiones y entrevistas, pero también sus anuncios de particulares negocios como de lavandería y pescadería, o de una clínica dental y venta de dulces. Durante dos horas (hasta las 8:30) en el programa Al Despertar, escuchamos una galería de personajes tan emblemáticos como populares como don Cheyo, el licenciado Godínez, don RigoEl TablasEl Profe, también el Güicho que hacen breves intervenciones con sus gags humorísticos, con mucho de la realidad del país y que nacen de una única y privilegiada garganta: la de Josué Morales.

La herencia familiar

Esta vez, hemos querido acercarnos a este licenciado en ciencias de la comunicación, que inició en la radio allá por 1982. Inspirado en sus hermanos mayores: Luis y Everardo, ambos locutores. De manera que cuando ese domingo por la tarde se sentó por primera vez en esa cabina de Metróstereo, que tenía una pared pintada de café que se degradaba, fue el inicio de un joven que se dedicaría y entregaría a la radio. “Desde niño siempre quise estar en radio”, admite. Y es que Josué procedía de una familia no solo numerosa (11 hermanos) sino también de artistas.

Para ese 1982, Josué ya había visto a sus hermanos mayores trabajar en radio, incluso su hermano Luis le pedía que lo acompañara a clases de teatro. Josué, de seis años de edad, veía y absorbía lo que enseñaba la maestra Aracely Pararea. Eso moldeó su deseo de estar en radio, sobre todo en la radionovela. Pero sabía que la manera más fácil de entrar a radio era como disc jockey. Y así fue, gracias a las gestiones de su hermano Luis, el joven locutor habla en Metrostereo y desde allí se abrieron otros espacios. Trabajó después en La Voz del Hogar, también en el Programa Básico Rural (programas educativos donde se forjó como actor de radio y escritor de guiones), en 1994 formó parte del programa mañanero de radio Sideral, e igual durante varios años en Alfa.

Inquietante imitación

¿Qué fue lo primero que hiciste para imitar? Responde un tanto serio: “En radio, en 1994, hice a Serrano Elías. Queríamos hacer una parodia del golpe de estado que él había dado el año anterior. Aunque antes lo hacía con mis amigos. En reuniones muy familiares, imitaba a los pastores, a los predicadores (se ríe). Eran de forma muy espontánea”. ¿Y no te decían que no era bueno burlarse de los demás? “Muchas veces. Y no hice caso. Lo hacía un poco a escondidas. Ya después en radio hice la de Serrano Elías y a los políticos. Allí fue más público”, confiesa.

La imitación de voces llegó a multiplicarse. Se recuerda la que hacía de Ríos Mont, de Alfonso Portillo, de Álvaro Arzú, y de Álvaro Colom. Hoy mismo se puede decir que el número de imitaciones rebasa las dos docenas, sin contar con la de cantantes y artistas de la televisión o del cine, como Raphael, Luis Miguel y José Feliciano.

El arte de imitar

Ese ejercicio de imitar a Josué se le da fácil. Recuerda que su hermano Luis ya lo hacía, y luego tomó también referencias a lo que veía en la televisión del dueto mexicano de Los Polivoces, sobre todo de cantantes. “Y así empecé jugando y de repente vi que a la gente le causaba gracia. Nunca pensé que me iba a dedicar a eso”.

¿Qué método empleas para ajustar tu voz con la voz de otros? Aquí revela cosas curiosas. “Hay que ser muy persistentes en escuchar muchas veces. Hay ciertos personajes que hay que escuchar repetidas ocasiones, para captar la esencia de lo que hace, y hay otros como que de inmediato le agarras el estilo. Es como una capacidad, es algo inconsciente, uno no está poniéndole atención a alguien. Después ya se vuelve normal, automático reproducir lo que oye”.

Josué cambia de postura y se ladea un poco y continúa explicando ese proceso interior que experimenta cuando imita a algún personaje. “Con los días hay que afinarlo. Si ya lo querés sacar en vivo, ya lo ensayás y lo pulís. Hay un proceso. Te puede tomar días y semanas hasta que te sintás satisfecho con lo que estás haciendo. Hay veces que uno se auxilia de la gente que le rodea y te comenta: ‘Fulanito todavía le falta un poco’ o ‘Fulanito se está pareciendo a tal personaje’. Ese tipo de observaciones te sirve porque ayuda a mejorar. Y luego el público, cuando se hace en vivo”.

“Y ASÍ EMPECÉ JUGANDO Y DE REPENTE VI QUE A LA GENTE LE CAUSABA GRACIA. NUNCA PENSÉ QUE ME IBA A DEDICAR A ESO”

Dos décadas

Que si Josué se siente cómodo y a gusto. Eso no cabe la menor duda que lo disfruta. Este año cumple 20 de hacer esas voces. Y va para más. “Me siento a gusto. Creo que es una capacidad que tengo y como tal la disfruto. Lo disfruto en la medida que quienes me oyen disfrutan. O que me ven en vivo. Porque al final de cuentas no lo hago con el afán de burlarme precisamente de alguien, sino que es como encontrarle el lado jocoso a nuestra vida cotidiana, a lo que nos pasa a diario, a la gente famosa, a la gente conocida, a los políticos y cantantes. Es un lado jocoso y a veces hasta a ellos mismos les podrá parecer simpático, el que alguien haga una versión chistosa de lo que hacen”, explica.

¿Algún aludido se ha quejado o le ha comentado algo? Es una pregunta que con toda la razón del mundo aparece. “No precisamente quejado. El alcalde Arzú entiendo que no le hizo gracia una imitación que yo hice una vez de él. Pero aparte de eso, quejarse frente a mí no. Ahora bien, yo cree al licenciado Godinez, todo los personajes nacen de la vida cotidiana, de lo que uno ve, de lo que te rodea, de clichés. Hubo una vez que un licenciado Godínez que se sintió ofendido con lo que yo hacía. Entonces habló con otros de sus colegas, y dijo que me iban a demandar. Pero ese personaje fue inspirado en un amigo mío, abogado, de apellido Godínez y es muy simpático. Es una persona que si lo conoces lo que menos parece, es abogado. Son de esas personas que son como el alma de la fiesta. Siempre está contando chistes y cuando le conté que había creado un personaje y que le había puesto licenciado Godinez se mataba de la risa. No le conté yo, se lo contaron sus hijos. O sea, para él fue otra cosa. El otro lo percibió mal. Todo lo vio como un ataque y dijo que me iba a demandar. Fuera de eso, no he tenido problemas”.

“PERO ESE PERSONAJE FUE INSPIRADO EN UN AMIGO MÍO, ABOGADO, DE APELLIDO GODÍNEZ Y ES MUY SIMPÁTICO. ES UNA PERSONA QUE SI LO CONOCES LO QUE MENOS PARECE, ES ABOGADO. SON DE ESAS PERSONAS QUE SON COMO EL ALMA DE LA FIESTA”

El dúo dinamita

Durante más de una década la actriz, cantante y locutora Celia Recinos acompañó a Josué con sus personajes doña Rome, la Jackie y doña Domitilia. Se puede decir que cuando trabajaban juntos en la radio eran dinamita. Sin embargo, ella ya no continúo con el proyecto. “Trabajamos juntos durante 15 años. Llegó un momento que me dijo: ‘Quiero retirarme un tiempo’. No sé si lo hará definitivamente. Un día ya me había dicho: ‘Vamos a estar juntos cinco años más, porque yo quiero hacer otras cosas, ir por otro camino’. Y se llegó ese tiempo. Al final de cuentas era algo que se pospuso varias veces hasta que llegó el día. Ahora está dedicada a actividades empresariales más que todo”.

“Trabajamos juntos durante 15 años. Llegó un momento que me dijo: ‘Quiero retirarme un tiempo’. No sé si lo hará definitivamente. Un día ya me había dicho: ‘Vamos a estar juntos cinco años más, porque yo quiero hacer otras cosas, ir por otro camino’. Y se llegó ese tiempo. Al final de cuentas era algo que se pospuso varias veces hasta que llegó el día. Ahora está dedicada a actividades empresariales más que todo”.

Pero sí no hay que olvidar y reconocer que Recinos, con su chispa e ingenio beneficiaba mucho el trabajo de Josué. Y eso él lo comenta: “Muchísimo abonaba su trabajo. Por supuesto la pareja que hicimos fue una pareja fenomenal porque su aporte fue en todo sentido, no sólo como actriz, comediante sino también aportaba ideas geniales. Ella es una persona con muchísimo ingenio, además es empresaria. Aportaba ideas empresariales y artísticas”.

Aunque estar solo signifique mayor esfuerzo, Josué no desmaya. “Soy feliz con lo que hago, haciendo radio, subiendo al escenario. Son realmente mis momentos más felices. Cuando estoy en la cabina disfruto lo que hago. Sé que me hace falta la compañía de Celia que tuve por mucho tiempo, pero llegué a la conclusión que tenía que hacer mi camino yo solo. Eso es lo que hago. Tratando de continuar para lo que me he preparado toda la vida. Y en lo que soy feliz realmente. Cuando estoy en la cabina me olvido de todo”.

“SÉ QUE ME HACE FALTA LA COMPAÑÍA DE CELIA QUE TUVE POR MUCHO TIEMPO, PERO LLEGUÉ A LA CONCLUSIÓN QUE TENÍA QUE HACER MI CAMINO YO SOLO”

Por: Jorge Sierra/ Fuente información: LOCAL TIMES edición impresa publicada en julio de 2015

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