Plantarán 230.000 árboles para reforestar la cuenca del Lago de Amatitlán

Alrededor de 230.000 árboles de diferentes especies serán plantados en la cuenca del Lago de Amatitlán como parte de la recuperación de la masa boscosa de ese manto acuífero situado a unos 27 kilómetros al sur de la capital guatemalteca, donde cada año se pierden casi 100 hectáreas por incendios y urbanización comercial.

La siembra comenzó este viernes y la campaña no trata solamente de plantar los árboles, sino recuperar los bosques, mejorar y fortalecer las áreas de recarga hídrica, conservar los suelos e incrementar la biodiversidad, explicó en una entrevista con la Agencia Guatemalteca de Noticias (AGN), el jefe de la división forestal de La Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca de Lago de Amatitlán (AMSA), Hugo Gutiérrez.

Agregó que la finalidad es también incrementar la cobertura forestal en las áreas vulnerables a la erosión y los incendios, formar alianzas estratégicas  con los principales actores que se encuentran dentro de la cuenca y hacer conciencia en la sociedad sobre la importancia de los bosques.

“Es muy importante la siembra de los árboles porque año con año estamos perdiendo bosques, lo que queremos es recuperar esta masa boscosa”, aseguró el funcionario.

La AMSA cuenta con al menos 230.000 árboles de diferentes especies, y la plantación inició este viernes en el parque Las Ninfas, luego se efectuará en el Parque Nacional Naciones Unidas, explicó.

Urbanización, comercial, cambio de uso de suelo para agricultura y los incendios forestales, son los principales factores que han destruido los bosques del Lago de Amatitlán. “Cada año estamos perdiendo en la cuenca alrededor de 75 a 100 hectáreas”, dijo.

Gutiérrez añadió que tienen dos viveros cada uno con 170.000 árboles de diferente especie, además de 20.000 frutales para ser plantados en la cuenca del lago.

Aseguró que la siembre de los árboles “estaremos dando un avance significativo en el tema de la recuperación forestal que buscamos, pues en este primer lugar, el objetivo de la institución es sembrar al menos 50.000 especies diferentes.

Según Gutiérrez,  unas 1.000 personas se sumaron a esta campaña de reforestación, entre ellos estudiantes, municipalidades, actores territoriales dentro de la cuenca.

Entre los 230.000 árboles nativos de la cuenca se encuentran pinos, cipreses, leucaena y madre cacao. “No vamos a comprar árboles, es una producción de la institución y también serán distribuidos en las cuencas del río Tulujá, Las Minas, en el área protegida La Cerra, en la selva de Ciudad Peronia y en la recarga hídrica, detalló.

“Esta recuperación es una responsabilidad de todos, no solo de AMSA”,  concluyó.

Julio 7, 2017

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