TGW DIGITAL | El decomiso de casi 5 toneladas de cocaína en Puerto Quetzal, valorado en más de 669 millones de quetzales, se convirtió en uno de los golpes económicos más fuertes al narcotráfico en Guatemala en la última década. La droga, distribuida en más de 4 mil paquetes con características casi idénticas, fue localizada en siete contenedores, lo que evidencia una operación planificada y vinculada a redes transnacionales.
Oculta entre cargamentos legales de harina de coquillo, la sustancia refleja el uso del comercio lícito como fachada para el tráfico ilícito. El patrón repetitivo en los envíos sugiere una estrategia de fragmentación para reducir riesgos y facilitar su paso por rutas marítimas.
Casi 5 toneladas de presunta cocaína han sido incautadas por la @PNCdeGuatemala en Puerto Quetzal, desde el primer hallazgo realizado el pasado sábado. Los ilícitos fueron encontrados ocultos en sacos de harina distribuidos en 7 contenedores provenientes del sur del continente. pic.twitter.com/T7ooaDJJC3
— MinGob (@mingobguate) January 28, 2026
Más allá de ser el mayor decomiso desde 2014, el caso expone desafíos en la seguridad portuaria y confirma el papel de Guatemala como punto clave de tránsito. También marca un cambio en la escala y sofisticación del narcotráfico, cada vez más integrado a las dinámicas del comercio global.
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