TGW DIGITAL | En los últimos años, la falta de consenso entre los magistrados ha dificultado la elección de su presidente de manera sencilla y sin conflictos, señala el abogado y analista político Óscar Morales. Además, considera que el pleno de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) llega a este proceso en medio de controversias y divisiones internas.
Morales sostiene que esta situación ha llevado a cuestionar si la presidencia de la Corte debería elegirse anualmente. A su criterio, sería más saludable modificar las leyes para establecer un mandato que abarque los cuatro años del período de los magistrados.
Sobre los criterios que deberían tomarse en cuenta para elegir al próximo presidente de la CSJ, Morales señala que los candidatos deben cumplir con un alto nivel de preparación jurídica, experiencia, capacidad y honradez.
Explica que, de acuerdo con los procesos de selección, los magistrados deben ser profesionales idóneos y capaces, con el perfil necesario para resolver asuntos jurídicos de alta relevancia.
Otro aspecto fundamental, según Morales, es que quienes integran la Corte no estén vinculados con grupos de poder o intereses políticos particulares. Considera que la objetividad debe prevalecer en todas las instancias del sistema de justicia.
“Se esperaría que las personas que fungen como magistrados solo respondan a la interpretación legal y a sus decisiones conforme a la experiencia y a las leyes que deben conocer”, señala Morales.

El analista agrega que los magistrados no deben responder a intereses políticos, sectores de poder o grupos vinculados con el crimen organizado. A su criterio, si cumplen con los requisitos constitucionales de idoneidad, capacidad y honradez, no debería existir ningún inconveniente para ejercer el cargo.
Respecto a las fuerzas internas de cara a la elección prevista para octubre, Morales considera que se trata de un proceso público, pero al mismo tiempo muy hermético.
Explica que la ciudadanía conoce cuándo se convoca a los magistrados a votar y cuáles son los resultados, pero carece de acceso a las negociaciones previas.
Para Morales, el proceso tiene poca transparencia, ya que se conocen los resultados de las votaciones, pero no necesariamente las alianzas internas que se forman entre los magistrados.
Asimismo, destaca la importancia del cargo al señalar que la presidencia de la Corte Suprema de Justicia es fundamental para el funcionamiento del Organismo Judicial y constituye una de las posiciones más relevantes dentro de la estructura de los tres poderes del Estado.
Finalmente, advierte que una elección manejada con poca transparencia puede generar daños institucionales y afectar la imagen del país, por lo que considera indispensable que los magistrados alcancen acuerdos orientados a fortalecer el Organismo Judicial.
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