El Gobierno de Guatemala anunció la reactivación oficial del proyecto Viaducto Norte y el Puente Ch’utb’al y sus aproximaciones, una obra estratégica que permaneció suspendida por más de dos años y que ahora se pone en marcha para transformar los desplazamientos de miles de ciudadanos en la capital.
Una solución integral para la conectividad urbana
Lejos de limitarse a una estructura aislada, el proyecto contempla un sistema de infraestructura vial de aproximadamente 3.94 kilómetros de viaductos, diseñado para agilizar el tránsito y conectar de manera eficiente las zonas 1, 6, 17, 18 y la CA-9 Norte.
Para resolver los principales cuellos de botella de la zona, la obra comprende:
• Acceso sur: 1,416 metros de longitud.
• Puente principal: 270 metros de longitud, estructurado con estribos, pilas y una armadura metálica de dos niveles para librar el cruce sobre la Calzada de la Paz y el río de Las Vacas.
• Acceso norte: 1,368 metros de longitud.
Adicionalmente, pensando en la seguridad de los automovilistas y la durabilidad de la infraestructura, el puente contará con ocho aisladores sísmicos de caucho con núcleo de plomo, tecnología especializada para disipar energía ante movimientos telúricos.
Recuperación y servicio directo a la ciudadanía
El proyecto, que contaba originalmente con un plazo de ejecución de tres años, sufrió una larga pausa de más de dos años debido a la falta de seguimiento administrativo y la ausencia del Certificado de Disponibilidad Presupuestaria en gestiones pasadas.
Con el reinicio de los trabajos, el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda retoma el control de esta obra prioritaria para reducir puntos de conflicto vial, acortar tiempos de traslado y ofrecer soluciones reales a las necesidades actuales y futuras de movilidad de los guatemaltecos.








