TGW DIGITAL| El acceso a la educación superior en Guatemala enfrenta diversos desafíos estructurales que van desde la preparación en el nivel diversificado hasta el impacto de la tecnología en las regiones del país. Así lo detallaron los licenciados Julio Álvarez y Roxana Marroquín, docentes de la Universidad Regional, en una serie de entrevistas institucionales de TGW.
El desafío de la transición y la formación previa.
El licenciado Julio Álvarez advierte sobre una disminución en el ingreso de estudiantes a las aulas universitarias provenientes de colegios e institutos nacionales, una situación que genera preocupación debido al papel que desempeña la educación en el desarrollo de las sociedades. A su criterio, esto puede limitar las oportunidades de crecimiento del país y ampliar la distancia con otras naciones de Centroamérica.
Brecha en la transición
Una de las principales problemáticas se encuentra en el paso entre la educación diversificada y la superior. Las universidades se ven en la necesidad de destinar parte de sus primeros años a reforzar contenidos básicos que los estudiantes debieron desarrollar en su formación previa.
Desarrollo integral
La educación superior no se limita a preparar para el mercado laboral; también contribuye al desarrollo personal, la formación ética, ciudadana y la participación en las comunidades.Llamado a la comunidad educativa Álvarez hace un llamado a los maestros y centros educativos del nivel diversificado para que motiven activamente a los estudiantes a continuar su preparación académica, e insta a los jóvenes a no interrumpir su formación en busca de superación personal y social.

El impacto de la universidad en las regiones y la transformación digital
Por su parte, la licenciada Roxana Marroquín destaca que la educación superior puede convertirse en un motor para el desarrollo económico y social de los departamentos de Guatemala, especialmente cuando los profesionales permanecen en sus comunidades y aplican sus conocimientos.
Incidencia local:
Cuando un joven se gradúa en su propia región, los conocimientos adquiridos se traducen en mejores prácticas profesionales, emprendimientos y apoyo en áreas clave como la gestión, los servicios de salud y la educación, fortaleciendo la competitividad regional.

Democratización con la virtualidad:
El avance de la tecnología y la expansión de las modalidades virtuales permiten que estudiantes de departamentos como Huehuetenango, Petén o Escuintla accedan a recursos académicos sin trasladarse a la capital. Sin embargo, esto exige garantizar una conectividad accesible y capacitar a docentes y estudiantes en el uso ético, crítico y pedagógico de estas herramientas.
La educación como inversión: Marroquín reconoce que iniciar una carrera requiere esfuerzo ante las dificultades económicas, pero enfatiza que se trata de una inversión con impacto individual y social duradero: «Cuando ya estamos en el proceso nos damos cuenta de que es muy importante lo que vamos a adquirir, porque el conocimiento y la educación de calidad nadie nos lo puede quitar».
El panorama planteado por ambos académicos posiciona al fortalecimiento de la educación diversificada, la motivación estudiantil, la transición efectiva hacia la universidad y el aprovechamiento crítico de la tecnología como los retos centrales para ampliar las oportunidades educativas en Guatemala.


