Junto a Edward Wible y Cristina Juqueira fundó ahí un banco digital en 2013, la misma época en que ideas similares habían empezado a surgir en Estados Unidos y en el Reino Unido.
Todo a pesar de que sus amigos le habían recomendado fehacientemente que renunciara a esa idea
La industria financiera brasileña está dominada por cinco bancos nacionales que controlan casi 90% de los préstamos.
En el pasado reciente, gigantes internacionales como HSBC, Citibank y ABN Amor han tenido que abandonar el país al mostrarse incapaces de competir con los líderes locales del sector.
Pero hoy en día, con cuatro millones de clientes, el banco Nubank de David Vélez está valorado en más de US$1.000 millones y es el banco digital más grande del mundo, fuera de Asia.
Un ambiente duro
Vélez es una de las pocas personas que asumieron el desafío de crear una start-up exitosa y rentable en Brasil, un lugar que no está entre los más innovadores del mundo.
La economía más grande de América Latina se ubica en la posición 176 de la lista del Banco Mundial de 190 países en los que se considera hay más facilidades para comenzar un negocio.
También es una de las economías más cerradas y un lugar difícil para que prosperen actores económicos extranjeros.
Brasil sólo tiene dos “unicornios“, como se conoce a los negocios tecnológicos que están valorados en más de US$1.000 millones, mientras que en Estados Unidos, el año pasado, había 132.
Las dos compañías brasileñas alcanzaron ese estatus este año, lo cual muestra cuán lento puede llegar a ser que start-ups exitosas encuentren su equilibrio.
La primera fue 99taxi, una compañía que recibió una gran inversión del grupo chino Didi Chuxing.
La segunda fue Nubank.